(Fuente Directa: Noticias Google AFP) Un corista y un consultor del Vaticano figuran involucrados en un escándalo de prostitución homosexual desatado tras las detenciones de varios ejecutivos italianos por corrupción, informaron este viernes fuentes de prensa italianas.
El corista, Chinedu Thomas Ehiem, de nacionalidad nigeriana, quien empleaba el apodo “Mike”, según la revista italiana Panorama, organizaba encuentros con otros hombres por cuenta del ejecutivo italiano Angelo Balducci, entonces presidente del Consejo Superior de Obras Públicas y número dos de la Protección Civil, encarcelado el pasado 10 de febrero.
Las acusaciones se basan en las escuchas telefónicas a Balducci, ingeniero consultor del Vaticano, quien se beneficia desde 1995 del influyente título de “Gentilhombre de Su Santidad” y quien se encuentra detenido por irregularidades en la concesión de obras millonarias en Italia.
Según el semanario, Mike, de 40 años, que cantaba en “un coro en la basílica de San Pedro” y que “no es religioso”, aseguró que conoce a Balducci desde hace más de 10 años gracias a un “amigo italiano que vive de la prostitución”.
“Mantuve relaciones con él durante cinco o seis meses”, contó a la revista, tras lo cual se dejaron de ver por un largo tiempo hasta que lo contactó de nuevo “para que le encontrara hombres a través de internet”, dijo.
El corista, que fue expulsado de la entidad pontificia, sostiene que el dirigente prefería a los hombres maduros, a los que pagaba unos pocos euros, “no más de 1.000 a 1.500 euros al año”, aseguró.
Balducci, gracias al título de “Gentilhombre”, que suele ser otorgado a representantes de antiguas familias nobles cercanas al Vaticano, podía participar en importantes ceremonias y actos solemnes al lado del pontífice, entre ellos acompañar las visitas de jefes de gobierno y de Estado.
Según la transcripción de las escuchas telefónicas publicadas por el diario La Repubblica, entre los hombres que Balducci encontró figuraban varios seminaristas.
El Vaticano intenta aplacar el caso, por lo que se limitó a filtrar a la prensa la expulsión del corista y no se ha pronunciado sobre su consultor, entre los organizadores del Jubileo del año 2000.
Si bien el título noble no se puede revocar, ya que es vitalicio, el Vaticano puede dejar de convocar a la persona para cumplir esas funciones, por lo que se trataría de una exclusión indirecta.
Además, por tradición, la Santa Sede no se pronuncia antes del juicio definitivo y de que la condena no haya sido decretada por la justicia.
El caso se suma a los recientes escándalos por abuso de menores y pedofilia en la iglesia Católica de varios países, entre ellos Irlanda y Alemania.
El Papa prepara para este mes una carta apostólica sobre el tema, la cual dirigirá a los católicos irlandeses.